El tiempo se pasa rápido y uno ni cuenta se da, ya la sección de #FotoTipsZCRD tiene dos meses de estarse publicando, agradezco de manera especial a Edward H. Méndez porque esta sección se las estamos trayendo a ustedes gracias a que @EdwardHMendez es quien dedica su tiempo para desarrollar cada tema y también toma las fotografías que ejemplifican cada uno de estos tips.

En esta compilación del segundo mes les traemos los siguientes temas:

Rompiendo la ley de la mirada.

Una vez conoces las reglas, saber el ¿Cómo? ¿Cuando? Y ¿Por qué? Romperla es muy importante, ya que te permite hacerlo con un objetivo concreto, logrando transmitir una sensación específica con esa acción.

Por ejemplo:
Cuando no quieras que el sujeto mire algo, dejas más espacio por la zona trasera de su mirada y dará la sensación de que está dando la espalda, rechazando algo, se está alejando o huyendo.
De esta forma podríamos crear lo que se conoce como tensión fotográfica que no es más que la sensación de asfixia o ahogo que experimentamos al ver una fotografía. Aquí el lenguaje fotográfico se rompe, ocasionando un choque psicológico directo para el espectador.

Si deseas transmitir estos sentimientos en una fotografía, es una razón justificada para romper la ley de la mirada.

 

Anteriormente habíamos tocado la “ley de la mirada” y el resultado que obtenemos cuando la rompemos. Esta vez hablaremos de lo que pasa cuando el sujeto mira directamente la cámara.
Cuando esto ocurre, en la mayoría de los casos podemos apreciar el consentimiento y la relación visual entre el fotógrafo y el fotografiado.
Pero no es sólo eso, cuando incluimos una mirada directa del sujeto a nuestra cámara también transmitimos algo a la persona que vaya a ver esa imagen. ¿Cómo? Creamos una atmósfera en la que el espectador toma el lugar del fotógrafo y muchas veces del sujeto.
En conclusión, podríamos decir que quien observa la imagen pasa de ser un agente externo de la escena a formar parte de ella.

 

 

 

Que ocurre cuando el sujeto mira dentro del encuadre?

A estas alturas ya sabemos que cuando en una fotografía vemos a alguien mirando algo, nuestros ojos perseguirán ese algo para descubrir qué es.
Cuando el elemento que mira el sujeto no se encuentra dentro de la imagen, la fotografía será como un libro con final abierto; el espectador imaginará qué es y por qué llama la atención del sujeto.

Por el contrario, cuando ese elemento está presente, estaremos contando la historia completa y no sólo eso, sino que estaremos generando una fuerte conexión entre el sujeto y el elemento en cuestión. Aquí los ojos del espectador se moverán alternadamente entre el sujeto que mira y el elemento mirado. ¡Te invitamos a intentarlo!

 

 

La regla de los tercios. ¿Sabias que..?
En una foto la “Regla de los tercios” tiene más fuerza y energía que las demás reglas de composición fotográfica.
En esta imagen se muestra el porcentaje en el que nuestro cerebro y ojos fijan la atención en cada punto fuerte de una fotografía cuando esta cumple con la “Regla de los tercios”. El ojo humano enfoca de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo. Cuando estamos observando una imagen es como si estuviéramos leyendo un libro, es un acto prácticamente involuntario.

 

Hablemos sobre la importancia de variar el ángulo de la toma.
Es decir, la posición relativa de la cámara con respecto al sujeto u objeto fotografiado.

Obtendremos un resultado diferente y atractivo al modificar nuestra posición. Podemos agacharnos, subirnos a algún sitio, situarnos a ras del suelo, etc… Esta variación nos permite cubrir los diferentes ángulos que existen.
En los próximos capítulos de #fototipszcrd te enseñaremos los “Ángulos fotográficos” para que obtengas el máximo partido de tus fotografías. ¡Te invitamos a intentarlo!

Esperamos sean de utilidad estas informaciones y estén pendientes porque seguiremos trayéndoles más tips.